La Prevención de riesgos laborales desde mi trinchera y con mi punto de vista limitado y muy particular.
Causa y efecto.
Causa y efecto. No hay accidentes: solo existe causalidad. Las lesiones y las enfermedades que padecen los trabajadores y sufren conjuntamente sus familias no son fruto de la casualidad; no es castigo divino ni falta de fortuna: es el hecho resultante de la falta de prevención, de la mala organización de la empresa, de errores en las decisiones tomadas en las que nunca intervienen los trabajadores. El responsable de la tragedia humana que suponen los daños, las minusvalías, las enfermedades o la muerte del trabajador sobrevenida por causa del trabajo es responsabilidad de quien dice qué y cómo se van hacer las cosas. Este suele ser el mismo que antepone las plusvalías y los beneficios a la salud de los trabajadores.
jueves, 6 de diciembre de 2012
137 muertos en una fábrica textil de Bangladesh
domingo, 18 de marzo de 2012
Medievo laboral
Cuando alguien afirma que los sindicatos están en el siglo XIX, debería añadir en relación a qué o quién. ¿A los partidos políticos, por ejemplo? ¿Al aparato de justicia presidido por el señor Divar? ¿Tal vez en relación a la Iglesia? ¿Acaso a las organizaciones empresariales? ¿A la universidad? ¿A la escuela pública y privada? ¿A Álvarez Cascos? ¿A Rajoy? ¿A José María Aznar? ¿A Dolores de Cospedal? ¿A José Bono? Hay que atreverse a terminar la comparación, no se puede quedar uno a medias. Quizá los sindicatos se hayan quedado un poco viejos, no decimos que no, pero escuchar eso de alguien que se pone mantilla negra y collar de perlas cultivadas para la procesión del Corpus resulta un poco fuerte. De ahí la importancia de rematar la reflexión, porque los empresarios, sin ir más lejos, han tenido de capo (nunca mejor dicho) hasta hace cuatro días a Díaz Ferran, sobre el que no es preciso extenderse. Y Montoro, por mencionar a un político, luce en la nuca unos caracolillos ideológicos que tampoco parecen de vanguardia. De momento, aquí el único que se ha mojado ha sido Juan Roig, el dueño de Mercadona, al proclamar que estamos muy atrasados en relación a los chinos. Por fin alguien se atreve a poner un modelo. Ustedes están atrasados porque no se parecen a los chinos, con su tráfico de órganos para trasplantes, su liberalismo económico y su dictadura social. Ustedes están atrasados porque no se atreven regentar un establecimiento sin higiene donde debajo del mostrador duerme una familia entera que hace sus necesidades donde puede. Bien, ya podemos empezar a entendernos, por fin sabemos en relación a quién somos antiguos: a los chinos, que permanecen quince horas, siete días a la semana, al pie del cañón.
Por eso mismo, la reforma laboral, para Juan Roig, se ha quedado corta. Donde haya un sótano de diez metros cuadrados con quince o veinte chinos cortando pantalones vaqueros, que se quite el modelo occidental. Podremos o no estar de acuerdo con el presidente de Mercadona, pero al menos tiene las ideas claras y además se atreve a exponerlas. Los sindicatos están en el siglo XIX en relación los chinos, que atraviesan una suerte de medievo laboral francamente envidiable. Fantástico.
Artículo de: Juan José Millás
Fuente: Levante-EMV.com
sábado, 17 de marzo de 2012
Hay que mirar pa’lante que pa’tras ya duele mirar.
Esta mañana, un compañero de trabajo de mi misma especialidad pero en otra empresa me ha pasado el enlace que os adjunto, son las empresas que el gobierno piensa cerrar para ahorrar. Algunas empresas funcionan a día de o hoy muy bien a mi parecer, en una de estas se encuentra el compañero. A mi me da, que todo esto va mas allá de lo puramente económico o financiero, que los inversores bajo su máscara de “los mercados” van mas allá de la imposición al gobierno del cierre puro y duro, dejando a miles de personas en la ruina y al resto aterrorizados por el salvajismo de la ingeniería financiera en su creación de espacios económicos ruinosos en donde la reconstrucción de sus nuevos imperios sea posible. No necesito documentos que me convenzan del porqué he de ir a la huelga y creo que a aquellos trabajadores de las empresas que cierra o están en vías de cerrarse tampoco. A aquellos que no están en la lista de afectados y no lo tienen claro, que no desesperen que también los pondrán en una lista.
Alguien con demasiado poder ha dado otro orden de prioridades al mundo, apostando por alentar el individualismo y el egoísmo en detrimento de la cooperación, nos han inculcado la competencia agresiva eliminando la solidaridad.
Volver a darle la vuelta a esto, invertir los valores y las prioridades no va ser cosas de un par de días.
¡Así que todo pa'lante, pa'lante!
Otra economía, otras relaciones sociales, otros seres humanos

Por eso en la nueva agenda que debemos abrir para tratar de salir con más bienestar de la situación en la que estamos debemos incluir, una estrategia apropiada que nos permita ir cambiando de rumbo y encaminarnos hacia horizontes de mayor humanidad y armonía con la naturaleza...
Fuente: Vicenc Navarro, Juan Torres López y Alberto Espinosa, de su libro Hay alternativas.
domingo, 23 de octubre de 2011
domingo, 25 de septiembre de 2011
Lo que el Gobierno dijo para que se entendiera la crisis del 77
No es ni parecido a lo que nos han contado los políticos, economistas, banqueros, etc., del siglo XXI, que tenemos por castigo.
lunes, 25 de julio de 2011
Objetivo Cero accidentes
Es de alabar el empeño que ponen algunas empresas multinacionales con eslóganes como “Sólo puede existir un objetivo cuando se trata de la Salud y la Seguridad: cero accidentes”. No sólo se empecinan en este fin sino que realizan informes mostrando cómo, con la ayuda de expertos, la cultura de seguridad convierte los accidentes en algo del pasado. Estamos en el mejor de los mundos posible nos dicen, la prevención en multicolor. Ante esto nuestro compañero Ángel decía: “adaptan las estadísticas a sus ambiciones y nos quieren convencer de que, ajustando un polinomio de regresión de cuarto orden por mínimos cuadrados, considerando la hipótesis multiplicativa del método clásico de análisis de series cronológicas, la evolución de la siniestralidad laboral en los últimos años es satisfactoria”. Consideran la enfermedad, la muerte y los accidentes en el trabajo como un conjunto de datos, de índices y de frecuencias, matemáticas nada más.
Tras esto nos encontramos que suele darse poca participación real y sí mucho miedo, cada día más, para que tras los muros de la empresa ocurra lo que ocurra nada salga al exterior. Que se den malas prácticas ante el accidente de trabajo y no salgan a la luz los descansos preventivos,con esto no se inicia la acción protectora de la Seguridad Social y es una infracción al no realizar la notificación del accidente de trabajo, sirvepara maquillar los informes de accidentes. Que no se acuerden de la corresponsabilidad que tienen con sus contratas y subcontratas. Que olviden que los accidentes de estas contratas son también su responsabilidad y aunque nunca figuren en ninguna de sus estadísticas. A esto se le llama subcontratar el riesgo y sirve para que los accidentes ocurran en las empresas concurrentes y no en la titular. Que se presione a los trabajadores para que vuelvan al trabajo, a pesar de que en su mano todavía esté tierna la herida. Esto puede ser acoso o algo peor y sirve para que la duración media de los accidentes de trabajo se reduzca ostensiblemente. No sale de los muros de la empresa cómo se intenta borrar la memoria de los trabajadores, pero ya deberían saber que cuando uno se accidenta no olvida, ni el qué, ni el cuándo, ni el cómo, aunque se lo repitan muchas veces.
Luego, en una reunión anual a la que nadie del entorno de estas empresasse puede negar, presentan el mundo multicolor en el que nadie de los suyos se lesiona, enferma o muere. Y es cierto, los suyos son los de la empresa titular y/o principal exclusivamente.Los otros accidentes ocurridos en el centro de trabajo no los valorarán. Una vez terminado el ágape, las responsabilidades y carencias en el sistema deprevención de riesgos laborales se las podría venir a mostrar algún inspector de trabajo con calma y didáctica apropiada.
Por otro lado, las personas que atienden los asuntos municipales,deberían prestar más atención con quién realizan acuerdos, aunque sean donaciones.En nuestra opinión, deberían realizar acuerdos con empresas que creen un vínculo saludable y estrecho con la sociedad que les rodea y no se debería poder ligar el nombre del alcalde o del pueblo al de una empresa inmersa en casos de tráfico ilegal de mano de obra, por ejemplo. El Ayuntamiento debe realizar todos sus actos desde la legalidad más exquisita así que mezclarse con empresas que muestran sus excelencias (como ser las más comprometidas contra el cambio climático)pero a la vez están inmersas en infracciones graves es algo que deberían evitarse.Y ¿qué decir de los casos de despidos ilegales que puedan conocer perfectamente, pero ante los que se prefiera cerrar los ojos y asistir complacidos a los boatos preparados por estas empresas?¿O que el pueblo pueda estar afectado por las consecuencias de la utilización de combustibles y materias primas alternativas, de dudoso beneficio para la salud de los vecinos?Relacionarse con empresas con una responsabilidad social corporativa cuyo compromiso no sea real o no contemple el cumplimiento efectivo de las leyes y normas,lespuede poner enfrente de las personas a las que debenrepresentar y de espaldas a los problemas que se causen a nuestros conciudadanos.
Sabemos que aunque nos enseñen su pata blanca de multinacionales contaminadoras con imagen corporativa de responsabilidad, sus actividades no garantizan un impacto cero en humanos, ni siquiera visto desde muy lejos.
Por favor, mientras no exista participación de los trabajadores -participación autentica-, mientras las contratas y subcontratas tengan accidentes, la empresa titular y principal serán corresponsables aunque no los cuenten como propios. Mientras de las chimeneas salga algo peligroso para los humanos, mientras algún horno pueda consumir harinas animales, cromo hexavalente en las cenizas, lodos y alguna cosa más, moderen la intensidad de sus boatos, callen, trabajen y dedíquense a cumplir mejor con el deber de vigilancia con las contratas y subcontratas. Eviten los riesgos, evalúen los que no puedan evitar, combatan los riesgos en origen y adapten el trabajo a cada persona, sea de su plantilla o de contrata.


