Causa y efecto.

Causa y efecto. No hay accidentes: solo existe causalidad. Las lesiones y las enfermedades que padecen los trabajadores y sufren conjuntamente sus familias no son fruto de la casualidad; no es castigo divino ni falta de fortuna: es el hecho resultante de la falta de prevención, de la mala organización de la empresa, de errores en las decisiones tomadas en las que nunca intervienen los trabajadores. El responsable de la tragedia humana que suponen los daños, las minusvalías, las enfermedades o la muerte del trabajador sobrevenida por causa del trabajo es responsabilidad de quien dice qué y cómo se van hacer las cosas. Este suele ser el mismo que antepone las plusvalías y los beneficios a la salud de los trabajadores.

domingo, 16 de enero de 2011

Noam Chomsky y las 10 Estrategias de Manipulación Mediática

El lingüista Noam Chomsky elaboró la lista de las “10 Estrategias de Manipulación” a través de los medios

1. La estrategia de la distracción
El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética.

“Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto 'Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad
Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. La estrategia de diferir
Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad
La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión
Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad
Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad
Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…

9. Reforzar la autoculpabilidad
Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen
En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

domingo, 2 de enero de 2011

¡ Que nos nos pase nada en 2011 !

Un señor que va en coche y se percata de que está perdido, maniobra y pregunta a alguien en la calle:

- ¡Disculpe!, ¿podría usted ayudarme? He quedado a las 2:00 con un amigo, llevo media hora de retraso y ¡no sé dónde me encuentro!*

- Claro que sí -le contesta- se encuentra usted en un coche, a unos 7 Km. del centro de la ciudad, entre 40 y 42 grados de latitud norte y 58 y 60 de longitud oeste.

- Es usted ingeniero, ¿verdad? -dice el del coche

- Sí señor, lo soy. ¿Cómo lo ha adivinado?

- Muy sencillo, porque todo lo que me ha dicho es "técnicamente correcto", pero "prácticamente inútil": continúo perdido, llegaré tarde y no sé qué hacer con su información.

- Usted es político, ¿verdad? -pregunta el de la calle.

- En efecto -responde orgulloso el del coche- ¿cómo lo ha sabido?

- Porque no sabe dónde está ni hacia dónde se dirige, ha hecho una promesa que no puede cumplir y espera que otro le resuelva el problema. De hecho, está usted exactamente en la misma situación que estaba antes de preguntarme, pero ahora, por alguna extraña razón parece que la culpa es mía...

Que al año os sea lo mas felíz y prospero que podais.


sábado, 18 de diciembre de 2010

¡Te mato si no me pagas!

No se cuándo es el momento en el uno aprende a mostrar su disconformidad, cuánto se tarda en comunicar que no se está de acuerdo con lo que nos rodea, pero tuvo que ser cuando se toma conciencia de que lo que vive no está de acuerdo con lo que se piensa, cuando nos obligan a hacer cosas que no nos cuadran. Hasta que se convierte en un automatismo que se dispara y hacemos lo que creemos que debemos hacer en cada momento.


A esto se contrapone el estado de laxitud del “qué se le va hacer” lo cual implica el que no se está tan mal como para no poder soportarlo. Como las condiciones laborales extremas, que antes era inusual que fueran más allá de la lógica del trabajador y ahora es “normal” que estén más allá de lo saludable.


He encontrado quien defiende su derecho y condición de indigente laboral por encima de todo, es decir, se ha llegado a la cumbre de un gran estercolero y es lo mejor que hoy le puede deparar la vida para ganarse el salario. Considerando que el empleo ha dejado de ser un derecho hace tiempo y únicamente unos privilegiados tienen derecho al subsidio por paro, el estercolero es un paraíso que le depara un salario en el. Se da por supuesto, que incluye la pérdida de salud. Por otra parte, obligado a consumir y llegado el momento de la pérdida de parte de la salud que lo invalida para el normal desarrollo de muchos de los trabajos a los podría acceder, constatará que ni tan siquiera podrá trabajar en precario. Podría parecer que las personas deciden en qué se pueden trabajar y cuánta seguridad es suficiente, No es así: trabajaran casi en cualquier condición, asumiendo el riesgo sin inmutarse. Desde fuera, una valoración muy extendida es que lo más importante es el dinero que se obtendrá y que te hace volver al día siguiente. Comeré hoy y mañana me preocuparé si enfermo. A las obligaciones que les impone el estado de semiesclavitud en que pueden estar trabajando, únicamente les queda una por asumir al final de su vida laboral, la que les lanza hacia la sociedad de “consume mientras puedas, si puedes”. convertidos en otros desechos industriales más, como la materia prima que no puede ser reutilizada más, pasa a ser una lacra de la sociedad de consumo, una amenaza de la sociedad del bienestar y una carga para su familia. Pero esto, piensan, es una posibilidad remota que no les tocará vivir.


Bajo esta tensión vemos el mundo feliz empresarial en el que están más preocupados porque se tomen las máximas precauciones posibles. Pero la realidad sigue siendo tan terca que continúa habiendo personas que mueren al caer desde una altura con el arnés de seguridad puesto o electrocutadas o arrolladas en la carretera. Realmente se están preocupando de obtener beneficios sin la lacra de pagar salarios, sin soportar las quejas de nadie y sin la incomodidad de lidiar con sindicatos. Este grupo de privilegiados siguen imponiendo la caduca y artificial figura patriarcal del que posee más verdad cuanta más ostentación de la riqueza realiza, se es más honrado porque se pueden pagar querellas en los tribunales o porque se tiene la posibilidad de ofrecer remos libres en sus galeotes, situación que obliga a la prostitución laboral inducida o impuesta por las circunstancias según se mire.


Ante este panorama que parece estabilizado existe un detonante que puede llevar a la locura: no pagar por el trabajo realizado cuando esto supone la quiebra de la vida ordinaria. Por un puñado de euros un homicida mata a cuatro personas consiguiendo únicamente uno de sus objetivos, acabar con la vida del empresario que lo contrató. Hay que hacer pocas bromas con esto. Las personas de a pie tienen el sustento de su trabajo y casi todo en su vida pende de ese hilo. Perdido este soporte vital, la deuda de dos pagas extras y 15 días de sueldo pesan como plomo. Es la manera de demostrar con hechos que no se está de acuerdo con la situación. Seguro estoy de que habría habido comunicación entre las dos personas antes de llegar a este final, pero cuando a los que trabajan se les quita su dignidad, únicamente queda el dinero y si esto falla no se puede soportar… “El asesino de Olot mató a su jefe porque no le pagaba y lo tenía dentro 'como una serpiente”. quizás no sea un modelo de referencia, quizás sea el comienzo de la crisis de la sociedad donde todo es vulnerable.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Cuento de Tony de Mello

Enzo, un rico comerciante Puerto Ayacucho, visita a las comunidades indígenas del alto Orinoco y se horroriza cuando ve a Orawë, indígena yanomami tumbado tranquilamente en su chinchorro (especie de hamaca) mascando tabaco.

–¿Por qué no sales a pescar? –le pregunta Enzo.

–Porque ya he pescado bastante hoy –le contesta Orawë.

–¿Y por qué no pescas más de lo que necesitas? –insiste el comerciante.

–¿Y qué iba a hacer con ello? –pregunta a su vez el indio.

–Ganarías más dinero. De ese modo podrías poner un motor fueraborda en tu canoa. Entonces podrías llegar lejos en el río y pescar más peces. Y así ganarías lo suficiente para comprar una red de nylon, con lo que obtendrías más pescado y más dinero. Pronto ganarías para tener dos canoas y hasta dos motores y más rápidos... Entonces serías rico como yo.

–¿Y qué haría entonces? – preguntó de nuevo el indígena.

–Podrías sentarte y disfrutar de la vida – respondió el comerciante.

–¿Y qué crees que estoy haciendo en este momento? – respondió satisfecho el indio Orawë.

- < +

sábado, 16 de octubre de 2010

Necesitamos cambiar a un modelo productivo que asegure la salud de los trabajadores.

Los mineros chilenos han pasado por un estado de shock terrible y, habiendo salido de la que se presuponía inicialmente como su tumba, alguno ha jurado no volver. No podemos olvidar que el drama de quedar atrapados comienza el día 5 de agosto de 2010 porque las condiciones de seguridad eran insuficientes, en una mina que estuvo cerrada anteriormente durante un año por su peligrosidad y que se reabrió sin que los riesgos se hubieran minimizado a niveles tolerables.

A nivel mundial, "cada día mueren 6.300 personas por accidentes o enfermedades relacionados con el trabajo, lo que representa más de 2,3 millones de muertes anuales". Este es el cambo de batalla del trabajo: lo más parecido a una guerra silenciosa que se pueda encontrar. El enemigo es un grupo minoritario de privilegiados que nunca son víctimas de un accidente de trabajo, que pocas o ninguna sufre una enfermedad profesional.

A menudo tenemos que oír aquello de “Todos vamos en el mismo barco” como metáfora haciendo un símil con la relación entre empresarios y trabajadores. Aun siendo cierto que todos vamos en el mismo barco, es también cierto que cuando el barco se hunde, llamémosle mina San José a este barco, a 33 trabajadores se les da por desaparecidos. Entre estos trabajadores atrapados no se encontraba ninguna persona de la minoría privilegiada, es decir, ni técnicos, ni empresarios. Los atrapados eran trabajadores dedicados a la extracción selectiva de minerales. En esta relación podemos ver la tremenda desigualdad que existe entre quien muerte y quien cuenta los cadáveres. En el mismo barco sí, pero unos reman y los otros disfrutan.

Existen otros barcos mucho menos mediáticos, son los llamados silicosis, asbestosis, asma profesional, enfermedades sistémicas, etc., que pasan invisibles. Lo que no se registra no existe, hasta el punto de que en España la morbilidad percibida no tenga nada que ver con la diagnosticada o con la indemnizada. En estos barcos tampoco suele aparecer la clase privilegiada de ricos empresarios.

Son inaceptables las enfermedades y los accidentes derivadas del trabajo, por su carácter mismo de imposición del que dice qué y cómo se van a hacer las cosas. Éste suele ser el mismo que prioriza la plusvalía y los beneficios ante la salud de los trabajadores.

Ante esta situación los accidentes y enfermedades como consecuencia del trabajo suelen transformarse en dramas individuales y quedan diluidos en la masa. Parece ser que erigirá un monumento (mejor mausoleo) en recuerdo de los hechos que han sucedido en la mina San José y. Ese monumento no será más que un mausoleo que dará testimonio de las medidas ineficaces, de las ocasiones perdidas y de las imprudencias habidas en esa mina, con resultado de muerte, antes de que se quedaran atrapados los mineros.

Aquí en España y aprovechando la crisis, habrá quien pida aumentar la competitividad sin valorar la muerte y las enfermedades que puedan ocasionarse a los trabajadores, aun conociendo que es falso que se sea más competitivo con salarios más bajos y condiciones de trabajo peores. Quieren que trabajemos de cualquier forma y en cualquier condición. La muerte y lesiones que sufren los trabajadores no son casualidad, ni son accidentales sino que son la consecuencia de la mala organización. No son castigo divino o la falta de fortuna sino que son el hecho resultante de unas decisiones que se toman en las que nunca intervenimos los trabajadores.

jueves, 10 de junio de 2010

La fábula del cerdo y la gallina se reedita.


Supongo que conocéis la famosa fábula del cerdo y la gallina, ya sabeis, eso de que mientras el primero se compromete, la segunda sólo se involucra.

Según la fábula, la gallina le dijo al cerdo: "Hagamos algo juntos". "¿Qué?", le preguntó éste. "Jamón con huevos", respondió la clueca. "¡Encantado!", exclamó el cochino, hasta darse cuenta de que para hacerlo a la gallina le bastaba con poner un par de huevos, mientras él tenía que ir al matadero.

En France Telecom, empresa modelo en donde los trabajadores se comprometen, tiene un problema muy grave: sus trabajadores se suicidan, al parecer, debido a la presión que soportan en el trabajo. Cuando esta situación salió en todos los periódicos del mundo varias veces, se hizo insostenible para el presidente francés Sr. Sarkozy y éste mandó a France Telecom que valorara en profundidad los riesgos y que se planificaran las medidas preventivas necesarias para evitar más suicidios. En la empresa se siguen suicidando los trabajadores y el problema persiste. Una cosa se ha conseguido: ha bajado la celeridad con la que se producían.

Ahora otra noticia que sigue por el mismo camino que la anterior. Foxconn, empresa que fabrica equipos informáticos para APPEL, cuyos directivos, más desvergonzados que los franceses y seguramente apoyados en la mayor laxitud de la legislación de Taiwán, creen que el trabador se suicida para que sus familias cobren una indemnización. Increíble pero cierto.

Uno de los elementos más flexibles en la producción siguen siendo los recursos humanos. El trabajador convenientemente sometido a presión en ámbitos donde el compromiso por la empresa ya es muy fuerte, da de sí mismo todo, hasta su vida.

La diferencia entre la muerte en una mina y en una cadena de montaje, posiblemente sea la violencia con la que se produce en la mina. El resultado es el mismo: fallecimiento del trabajador y sufrimiento para la familia.

Cuando los empresarios preguntan cuál es la disposición al diálogo y la capacidad de compromiso de los interlocutores sociales, se me ponen los pelos como escarpias y me parece que lo que realmente nos están pidiendo es el esfuerzo de pasar de gallina a cerdo.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro.

Ante un accidente de trabajo un conocido mío me explicaba, Se ha producido porque el trabajador no llevaba puesta la pantalla facial. Además así terminaba el informe de la empresa, según me explicaba, este era el punto y final de toda la investigación. A esta investigación no se le pone pegas porque se ha declarado que el accidente es de carácter leve y por tanto tampoco es necesario poner en duda las causas de la imprudencia o descuido del trabajador. Una manera de actuar que esta automatizada entre los que intervenían el la prevención en las empresas. Terminamos por la vía rápida cuando el accidente es leve y cuando es un accidente mortal le echamos la culpa al empedrado y a otra cosa.


Me da la sensación que en la prevención de riesgos laborales se ha avanzado muy poco o en todo caso se está avanzando sobre nuestra retaguardia. De las expectativas que algunos teníamos depositadas en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales a lo que tenemos hoy, sinceramente pedía más, esperaba más. Pero los empresarios han ganado la batalla transformando prevenir por imprimir. Se han impreso montañas de papeles preventivos para formar las barricadas ante las Inspecciones de Trabajo. Hace algún tiempo estas estaban desbordadas y sin formar, ahora están formadas y desbordadas. Todo parece aliarse para favorecer al infractor. Antes han prohibido y conseguido dejar de fumar en las empresas que se ha invertido en prevenir accidentes de trabajo y se ha dejado de haber muertos por accidente de trabajo.

Otra rémora importante son los “prevencionistas de salón”. Estos únicamente ven lo evidente, la falta de protección del trabajador, la falta de disciplina del trabajador, la ausencia de prudencia del trabajador y la indefension de quien paga al prevencionista ante tan terrible panorama.

Me mata el prevencionista que no previene a pie de obra, el que no ataca las causas en su origen, el que no quiere ver, el que no sabe ver si no viene en un real decreto, el que esta en esto para trepar o para pagar la hipoteca, el cobarde, el estúpido y tantos otros que lastran el sistema con sus ineficacias e ineptitudes propias o adquiridas.


Espero que los que terminen la formación reglada de Técnico de Prevención sea gente que quiere trabajar en esto y puedan ejercer su trabajo en libertad, porque en los últimos años tenemos mucha gente que es prevencionista para castigo y escarnio de los trabajadores.


Que el futuro nos alcance a los Técnicos de Prevención actuales y nos borre, quizás así haya futuro. Porque hoy es un campo de batalla desigual para el trabajador.


Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit